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Expensas, cuotas, seguros y resúmenes de tarjeta computados en el expediente suman el equivalente a unas cinco veces el sueldo del jefe de Gabinete. A ello se agregan voluminosos pagos en efectivo y sin factura. El camino a $LIBRA como probable delito precedente. ¿Por qué no lo echa?
El expediente de Manuel Adorni acumula datos de propiedades, refacciones, préstamos de jubiladas y viajes que disparan la sospecha, pero hay otra cuenta reconstruida que concita la atención en funcionarios judiciales de Comodoro Py: gastos mensuales consecutivos de entre US$18.000 y US$ 20.000.
Ese monto, que sólo se refiere a la parte en blanco de una familia con alta propensión a gastar en efectivo y sin factura, quintuplica el sueldo que Adorni comenzó a ganar en febrero de 2026, de $5,5 millones (USD 3.900) en mano, y decuplica los $2,7 millones (USD 1.900) que obtenía hasta enero. Con ese panorama, una fuente clave, al tanto de los pormenores del expediente, da cabida a la hipótesis de un delito con pena no excarcelable (5 a 22 años): lavado de activos.
Comprobantes obtenidos en allanamientos, requerimientos a bancos y oficinas públicas o aportados por testigos indican que la familia Adorni-Angeletti afronta mensualmente erogaciones por unos $2,5 millones de expensas (USD 1.700) entre el departamento de Caballito en el que vive, el de Parque Chacabuco que está a la venta, otra unidad en La Plata y la casa en el barrio privado Indio Cua en Exaltación de la Cruz, norte de Buenos Aires. A ello se suman montos fijos de servicios, seguros, tasas e impuestos sobre las propiedades y la camioneta Jeep Compass adquirida en 2024, la cuota del colegio de los dos hijos ($ 1,6 millones o USD 1.100), y resúmenes de tarjeta de crédito que, en los últimos 24 meses, tuvieron un piso de $10 millones en septiembre de 2024 y un máximo de $22millones en el mismo mes de 2025.
La estrategia del abogado de Adorni, por ahora, es el silencio, como quien evita dar un paso en falso, porque no sabe qué más se va a encontrar
El 10 de abril, el juez federal Ariel Lijo levantó el secreto bancario, financiero y fiscal de Adorni, su esposa, Bettina Angeletti, la firma AS Innovación Profesional, propiedad de ambos, y +BE, de la mujer.
Según la fuente citada, la suma de gastos que, tomados por separado, no llamarían la atención en una familia de ingresos medios-altos, es una vía por la que Adorni trataría de dar “apariencia de legitimidad” a ingresos que provendrían de un delito precedente.
El complemento de esos resúmenes pagados en el banco serían los viajes a Aruba, Punta del Este, Llao Llao, Gualeguaychú, Madrid y Nueva York, realizados desde 2024, por al menos US$30.000. En el rubro turístico, la familia del jefe de Gabinete abonó en efectivo y, cuando pudo, en negro. No se trata de un gasto mensual, pero sí habitual para el nivel de vida que Adorni y Angeletti decidieron darse.
El funcionario no respondió una consulta de este medio sobre sus gastos mensuales.
Con la mira en el notable incremento patrimonial, el fiscal Gerardo Pollicita, a cargo de la instrucción de la causa, maneja la hipótesis de enriquecimiento ilícito como principal delito.
Desde diciembre de 2023, Adorni y Angeletti sumaron a su patrimonio una casa en Indio Cua escriturada a US$120.000, a la que le agregaron US$245.000 en refacciones; un departamento en la calle Miró, Caballito, anotado a US$ 230.000, más US$ 65.000 en obras; la camioneta Jeep valuada en al menos US$28.000. Todo ello, sin vender las propiedades en Parque Chacabuco y La Plata, declaradas tras la designación de Adorni como secretario de Comunicación, su primer puesto en el gobierno.
Cada una de sus adquisiciones tuvo el consiguiente gasto de escribanía e inmobiliaria, nuevamente, sin factura cuando fue posible. Parte de los US$690.000 abonados sólo en propiedades —un valor que de por sí genera dudas por indicios de subfacturación—, fue solventada mediante singulares préstamos de mujeres policías, dos jubiladas y amigos por unos US$ 365.000, de los cuales ya habría devuelto US$30.000.
El papel de la defensa de Adorni, en manos del penalista Matías Ledesma, llama la atención en fuentes que siguen el expediente. Hasta ahora, el abogado presenció declaraciones de testigos y constató los movimientos, pero no requirió una sola medida ni presentó ninguna aclaración o posicionamiento de Adorni. La estrategia es el silencio, como quien evita dar un paso en falso, porque no sabe qué más se va a encontrar, evalúan.
Además de los tipos penales de lavado de dinero y enriquecimiento ilícito, que serían los más graves que se barajan hasta ahora, Adorni enfrenta la sombra de negociaciones incompatibles con la función pública, por los contratos de su amigo y socio Marcelo Grandio con Canal 7-TV Pública, y dádivas, si se comprueba la menor de las hipótesis del viaje en vuelo privado a Punta del Este, entre el 12 y el 17 de febrero. A propósito, la excursión carnavalesca, ¿se trató sólo de un viaje de descanso con sus hijos, como el propio Adorni se encargó de publicitar en los últimos días?
La figura del lavado de activos despierta polémica entre penalistas y funcionarios de Comodoro Py. Es un delito cuya prueba es trabajosa y tiene pocos condenados en comparación a otros tipos asociados a la corrupción (fraude, cohecho, evasión), en la medida en que se requiere establecer con claridad cuál fue el delito precedente que condujo al lavado.
La excursión a Punta del Este en carnaval, ¿se trató sólo de un viaje de descanso con sus hijos, como el propio Adorni se encargó de publicitar en los últimos días?
Uno de los casos más emblemáticos es la condena a Lázaro Báez, en 2021. El excontratista allegado a la familia Kirchner fue sentenciado a 12 años de prisión por lavado de activos provenientes de la evasión fiscal y el fraude con la obra pública en la provincia de Santa Cruz, entre 2010 y 2013.
Por ahora, el criterio tanto de Pollicita como de Lijo es avanzar en la recolección de pruebas, sin descartar ninguna hipótesis. Llegado el caso, el fiscal podrá proponer indagatorias y describir los hechos investigados, y el juez determinará procesamientos y el tipo penal en juego.
Hay, sin embargo, indicios del delito precedente. El vínculo de Adorni con los hermanos Novelli y otros cryptobros que acercaron la estafa $LIBRA al despacho presidencial es nítido.
Cuando el actual jefe de Gabinete era panelista en programas de La Nación + y Radio Rivadavia, también recibió ingresos por dar una “master class exclusiva a los alumnos gold del mejor instituto de inversiones de toda Latinoamérica”. La “master class” fue dictada el 2 de mayo de 2022. Además de Adorni, otros promotores de los negocios de esa firma fueron Milei y José Luis Espert.
N&W (Mauricio Novelli y Jeremías Walsh) son hacedores de la presunta estafa que generó beneficios de decenas de millones de dólares para unos pocos avisados de un tuit presidencial, en febrero de 2025. Algunas visitas que Novelli y sus socios (Manuel Terrones Godoy, Hayden Davis, Pía Novelli) hicieron a despachos de Milei en Casa Rosada y Olivos fueron con Adorni presente. En definitiva, reuniones de camaradería nacida antes de que cualquiera de ellos pusiera un pie en Casa Rosada.
“Cerré un deal tremendo. Quiero festejar”, celebró Novelli al salir de la oficina presidencial, el 30 de enero de 2025. Desde la misma Casa de Gobierno, el empresario transfirió US$500.000 dólares a un destinatario por ahora desconocido. Por la tarde, se precipitó a comprarse relojes Rolex, y buscó que fueran sin factura.
En el celular de Novelli quedó registrado un modelo de contrato por el que se le pagaría al menos US$5 millones al Presidente si éste promocionaba $LIBRA y declaraba a sus mentores como asesores en blockchain, hitos que, en efecto, ocurrieron. También fueron grabadas órdenes de pago para “Javi-Kari” y “los 4.000 que hay que darle a Karina”, cuando el Soez y su hermana ya reinaban en Casa Rosada. Davis —otro jefe de la presunta banda— se vanaglorió de manejar al mandatario a control remoto porque le enviaba dólares a su hermana.
El rastro de Adorni en los negocios montados por Novelli y los presuntos pagos relacionados con el “deal tremendo” debe ser probado.
La diputada Marcela Pagano, exintegrante del entorno de Milei y hoy opositora, denunció que Adorni recibió US$3 millones depositados en billeteras virtuales, provenientes de $LIBRA y el cobro de reuniones y gestiones. No es un dato que conste a Pollicita ni a Lijo, aunque el fiscal recibió informes de que el funcionario realizó movimientos de entrada y salidas con criptomonedas, informó ayer el diario Clarín. Por su parte, mediante un comunicado, la firma de inversiones cripto Lemon Cash confirmó que el jefe de Gabinete tiene una cuenta a su nombre, pero desmintió el monto mencionado por Pagano.
La investigación de Comodoro Py también sigue la pista vinculada a los negocios de Angeletti como coach ontológica y su empresa +BE, en particular, con el Grupo Foggia. Esta firma, que perteneció a Mara Gorini, una asesora plenipotenciaria de Karina Milei, puja con La Nación y Fénix Entertainment por quedarse con la concesión del predio de Tecnópolis.
Una tercera pista que no descartan en Comodoro Py es el cobro de entrevistas y gestiones, un rubro en el que Milei podría dar una verdadera “master class”. Una cuarta serían las versiones sobre sobresueldos, algo que en la exótica conferencia de prensa del viernes, ni Adorni ni los ministros Luis Caputo y Alejandra Monteoliva se animaron a desmentir.
La frutilla del postre, reveladora cabal de la vara ética de los Hermanos Milei, sería que el gobierno que propagó a los cuatro vientos que congeló los sueldos de los altos funcionarios durante dos años, en realidad funcionaba aceitado por fajos de billetes en negro, mientras hacía padecer lo indecible a profesores universitarios, médicos del Garrahan, jubilados y empleados públicos en general.
Adorni, vocero del Ejecutivo ultra, permanece imposibilitado de esbozar un argumento sobre su repentina riqueza o de cambiar el eje de la agenda gubernamental mediante algún anuncio. Se esfuerza, el gobierno monta escenas, pero no lo logra. Las encuestas, unánimes, señalan un descenso sensible en la aprobación del gobierno y de Milei, aunque el mandatario sigue siendo un firme candidato a la reelección.
Patricia Bullrich se activa como si oliera sangre mientras las internas del oficialismo se dirimen en las pantallas de Clarín, La Nación, América 24, Carajo y Neura. Adorni ni siquiera junta fuerzas para responderle y atina a calificar a la senadora como “una fenómena”, ante un ataque indisimulado de quien fuera, hasta hace dos meses, su competidora para la candidatura en la Ciudad en 2027.
Aquí se impone la pregunta de por qué Milei hace trascender que está dispuesto a perder una elección antes que despedir a su jefe de Gabinete.
Semanas atrás, podría leerse que el ultraderechista tenía razones para no conceder una victoria a la oposición, con el desprendimiento de uno de los máximos responsables del entramado oficialista, pese al alto costo de su permanencia. Un equipo pequeño, reducido al Presidente, su hermana y pocos más, tenía en Adorni a un vocero dañado, probablemente anulado para siempre, pero la apuesta a que el tiempo subsanara heridas e hiciera olvidar las explicaciones pueriles sobre hipotecas concedidas por jubiladas era atendible.
El testimonio del constructor Matías Tabar de que Adorni le había abonado US$245.000 en efectivo y sin factura entre 2024 y 2025, y que había intentado influir en su declaración ante Pollicita, desbarató por completo la precaria ingeniería de préstamos y propiedades subvaluadas. Adorni maneja cientos de miles de dólares como si le quemaran.
¿Por qué no lo echa?, se preguntan dentro y fuera del Ejecutivo, incluso en tribunales. Milei se desprendió en su momento de Nicolás Posse y Diego Spagnuolo cuando complicaron la vida de la Casa Rosada y afectaron el equilibrio con Santiago Caputo. El Presidente se olvidó en cuanto lo necesitó de las cuarenta veladas en Olivos con Spagnuolo y los abrazos desmesurados con quien consideraba su otro yo, Posse. Con Manuel es distinto.
Una probable respuesta es que el salto económico de Adorni es inescindible del de los Milei. No podría existir un flujo de fondos desde Novelli y $LIBRA al jefe de gabinete sin que el Presidente recibiera su parte, mucho mayor, ni se daría un esquema de sobresueldos y cobro de entrevistas y charlas, una práctica con tanta pregnancia en los Milei. La ruta del Grupo Foggia, asociado al privilegiado Grupo Werthein para el proyecto en Tecnópolis, también remite a Karina, la protectora principal de Adorni.
No faltan quienes apuntan a la particular psiquis de Milei como razón última de todo. Como su flamante vara moral se basa en preguntarse “si mató a alguien”, y Adorni no es sospechado de asesinato, entonces que se quede.
Milei asume un riesgo. Podría darse que, de buenas a primeras, la investigación judicial entre en un pantano, que los indicadores económicos reviertan en parte la pérdida de ingresos que lastra a la población, que la inflación se quede entre el 1% el 2%, que la oposición es hunda en sus traumas y, con ello, cambie el “humor social”, y Adorni permanezca como un pasivo asumible de cara a 2027.
O podria ocurrir lo contrario: que la economía de Milei continúe mostrando su cara recesiva para la gran mayoría y Adorni sucumba ante nuevas pruebas irrefutables.
Así las cosas, su hundimiento sería el del gobierno. Bullrich se dio cuenta.
SL

El ministro de Economía negó que la situación política y judicial del vocero presidencial tenga impacto sobre el riesgo país, pero tuvo que responder preguntas sobre el llamado “riesgo Adorni” en plena presentación del “super RIGI” en Casa Rosada. “Lo de Manuel no tiene ningún impacto”, aseguró.
El Gobierno intentó este viernes encapsular nuevamente el escándalo que rodea a Manuel Adorni dentro de una lógica puramente política, sin efectos sobre la economía ni sobre el vínculo con los mercados. Pero el solo hecho de que Luis “Toto” Caputo tuviera que responder preguntas sobre el tema en una conferencia destinada a anunciar el “super RIGI” dejó expuesto que el caso ya perforó la narrativa oficial y empezó a colarse incluso en las conversaciones con inversores extranjeros.
Caputo negó que el riesgo país no baje, pese al superávit fiscal y a los indicadores que exhibe el Gobierno, debido a la situación del jefe de Gabinete. “Lo de Manuel no tiene ningún impacto”, respondió el ministro de Economía. Y enseguida intentó minimizar el episodio con un argumento que repitió varias veces: “Un inversor se rió en Estados Unidos y nos dijo que no tiene ningún sentido este tema”.
En una puesta en escena cuidadosamente armada en Casa Rosada, junto al jefe de Gabinete y la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, Caputo buscó relativizar el impacto político de las investigaciones que rodean a Adorni, que eligió no responder preguntas. El silencio del ministro coordinador contrastó con el esfuerzo discursivo del titular de Economía, que tuvo que salir a blindarlo en público mientras intentaba convencer a empresarios e inversores de que la Argentina sigue siendo un destino confiable para desembolsos millonarios.
El ministro insistió con que “los problemas políticos y judiciales no se trasladan a la economía” y sostuvo que en Wall Street “se ríen del tema”. Incluso buscó correr el eje hacia la polarización política y volvió a apelar a uno de los conceptos favoritos del oficialismo: el “riesgo kuka”. “El riesgo país no baja por el riesgo kuka, porque el mercado percibe que, aunque haya una probabilidad baja, el escenario de que eso pase es literalmente el infierno”, afirmó. Una definición que contrastó la que dio el mismo Caputo en la Expo EFI, hace apenas una semana, donde aseguró que ese “riesgo” era “cero” y que quienes dicen que hay alguna posibilidad de volver al kirchnerismo “toman a la gente por estúpida”.
“En la medida que el tiempo pase, las cosas van a seguir mejorando”, aseguró el ministro este lunes. Pero la escena dejó una contradicción difícil de ocultar. El Gobierno había convocado la conferencia para presentar el nuevo esquema de incentivos a grandes inversiones —una versión ampliada del RIGI destinada a sectores estratégicos que fue anunciada vía redes sociales por el presidente Javier Milei— y terminó obligado a responder por la situación del jefe de Gabinete. Más aún: la pregunta sobre el llamado “riesgo Adorni” no apareció como una provocación opositora sino como una categoría que, según deslizaron los periodistas presentes, ya comenzó a circular entre empresarios argentinos.
En la Casa Rosada admiten por lo bajo que el caso alteró parte de la agenda política de las últimas semanas. Aunque el oficialismo intenta transmitir que el frente económico sigue encapsulado de cualquier ruido institucional, la conferencia de este viernes dejó ver que el Gobierno ya no discute si el tema existe o no, sino cuánto puede contaminar el clima de negocios que Milei y Caputo buscan venderle al mundo.
PL/MC

El colapso de los hospitales universitarios, el derrumbe del empleo formal, el cierre de industrias, la caída de los ingresos y la morosidad récord de las familias explotan por goteo mientras la atención está puesta en el escándalo que envuelve al jefe de Gabinete.
Milei ratifica a Adorni, pero el escándalo no deja de contaminar la agenda política y económica del Gobierno
El pan resiste la suba de costos de la guerra ante el menor consumo, pero se teme un alza próxima
Desde Chile, Patricia Bullrich llamó por teléfono a Javier Milei y, con la excusa de ofrecer una recomendación amigable, le mandó un mensaje envenenado: Manuel Adorni tenía que dar un paso al costado hasta que se expidiera la Justicia. Lo piden sus funcionarios, lo exige el círculo rojo y así lo muestran las métricas que llegan, semana a semana, a los despachos gubernamentales. El desgaste del caso Adorni estaba arrastrando al Gobierno y no había tema –el “super RIGI”, la reforma electoral o la guerra contra el periodismo– que pudiera evitarlo.
A 1400 kilómetros de distancia, mientras tanto, un frigorífico en Moreno llamado “Cabañas Don Theo” abría una convocatoria para contratar administrativos, cajeros, carniceros y personal de carga y descarga. Ofrecían sueldos entre $1 millón y $1,3 millón y convocaban a los interesados a que dejar el currículum en la empresa. Había 60 vacantes pero, cuando llegó el día, se presentaron más de 4 mil personas. Jóvenes solos y con amigos, madres con sus hijos, jubilados, mujeres de mediana edad agotadas de esperar, durante horas, en la fila: la columna de postulantes era una espiral que daba la vuelta del frigorífico, se extendía más allá y volvía a envolverse sobre sí misma.
En simultáneo, dos dimensiones de la crisis que atraviesa al Gobierno. La política, que tiene al Gobierno paralizado hace dos meses, con un Milei dispuesto a sacrificarse por su fusible y una Bullrich que ya empezó a coquetear con la idea de presentarse como alternativa en 2027. Y la económica, que viene explotando por goteo, con la crisis en los hospitales universitarios, la deuda con el PAMI, el derrumbe del empleo formal, el cierre de industrias y la morosidad récord de las familias.
Pese al impacto mediático del caso Adorni, y a su efecto desestabilizador sobre el Gobierno, la hipótesis de un entramado de corrupción en el gabinete libertario aparece como un tema secundario en casi todas las encuestas de opinión pública. El último informe realizado por La Sastrería, conducida por Raúl Timerman, junto a las consultoras Tres Punto Zero y Alaska, registró que, en cambio, 7 de cada 10 consultados puso a la economía en el centro de sus preocupaciones.
Cuando le preguntaron a los encuestados cuál era su principal problema personal o familiar, el 45% dijo que eran los ingresos. Le siguieron la inflación (15%), la pobreza (10%), la inseguridad (7%), la desocupación (5%) y, recién en sexto lugar, apareció la corrupción (3%).
Un conjunto de problemáticas que se puede resumir en cinco crisis que, detrás de la crisis política de Adorni, empujan para abajo la imagen negativa de Milei.
“Si no nos depositan los fondos, en un mes y medio nuestros hospitales van a dejar de funcionar”, advirtió el director del Instituto de Investigaciones Médicas, Norberto Lafos, el miércoles durante una conferencia de prensa en el Hospital de Clínicas. Reducción de la cantidad de cirugías y tratamientos médicos, recortes en la compra de medicamentos, pérdida del 50% del poder adquisitivo de médicos y enfermeros (que cobran entre un millón y un millón y medio de pesos, con dedicación exclusiva): la postal de los hospitales universitarios que integran la red UBA, que atiende a más de 700 mil pacientes todos los años, es crítica, pero apenas un reflejo de lo que sucede hace ya varios meses en gran parte del sistema de salud de todo el país.
Los profesionales de la salud vienen encabezando marchas en diferentes ciudades del país. Rosario, Comodoro Rivadavia, Jujuy, Neuquén, Bahía Blanca, Buenos Aires, Córdoba. A los reclamos por sueldos pisados y falta de recursos para sostener la atención en los hospitales se le suma la preocupación por el desmantelamiento de programas como el Remediar o el de Cardiopatías Congénitas. El cierre del Instituto Nacional del Cáncer o el recorte del 75% del presupuesto destinado a la prevención del VIH, la hepatitis y la tuberculosis.
El sistema de salud pública coquetea con el colapso. A los recortes se suma que hubo un incremento de las personas que se quedaron sin prepaga u obra social en el último par de años: según un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), en base a datos del INDEC, 742 mil personas se quedaron sin cobertura privada de salud desde noviembre de 2023. Esto presiona el sistema de salud público, ya golpeado y al borde del colapso.
La crisis de los hospitales universitarios es un resultado de la crisis presupuestaria que atraviesa a las universidades nacionales. Los rectores denuncian que las transferencias a las universidades nacionales registran, entre 2023 y 2026, una caída real acumulada del 45%. Se le suma a ello el deterioro del poder adquisitivo de los docentes, que vienen impulsando paros en casi todo el país y denuncian que están cobrando los salarios más bajos de los últimos 23 años.
“Entre noviembre de 2023 y febrero de 2026 el salario real de los docentes cayó en un 36%”, explica Blanca Osuna, diputada del peronismo e impulsora de la Ley de Financiamiento Universitario que la oposición aprobó en el Congreso el año pasado. Una ley que obligaba a actualizar por inflación los sueldos docentes, así como los gastos de funcionamiento de las universidades, y que el Gobierno está incumpliendo con el argumento de que fue judicializado.
El próximo martes 12 se llevará a cabo una jornada de protesta en todo el país en reclamo del cumplimiento de la ley de Financiamiento Universitario. Será la tercera marcha universitaria durante la era Milei y en el Gobierno estarán prestando particular atención a la convocatoria frente al Congreso, a donde se espera que movilicen decenas de miles de personas.
La postal de la cola frente al frigorífico de Moreno fue la síntesis perfecta de la gran demanda ciudadana que aparece en todas las encuestas: la necesidad de estabilidad laboral y mejores ingresos. La semana pasada, Milei expuso en la Fundación Libertad y se jactó de que se habían creado 113 mil puestos de trabajo nuevos desde diciembre de 2023. Pero se olvidó de mencionar un detalle, que aparecía en el mismo informe de Econométrica que utilizó como base: el crecimiento se explicaba por la multiplicación de trabajadores informales, a costa de una caída de los trabajadores formales.
Según un informe de CEPA, en base a los datos oficiales del SIPA (Sistema Integrado Previsional Argentino), en Argentina se perdieron más de 290 mil empleos formales registrados entre diciembre de 2023 y enero de 2026. Es decir, empleos estables, con derecho a vacaciones pagas y aportes a la obra social y al sistema previsional. El índice de desempleo, sin embargo, se mantuvo estable en 7,5%, gracias a la multiplicación de trabajadores “independientes” (monotributistas) y no registrados.
Frente a este escenario, el IAG desarrolló un índice propio llamado “Desempleo Blue” que apuesta a visibilizar el “desempleo encubierto” bajo otras formas inestables o informales de contratación. Este índice utiliza tres criterios para ampliar el concepto de desempleo: aquellos que buscan más trabajo, aquellos que trabajaron muy pocas horas en la última semana (el INDEC considera empleada a cualquier persona que trabaje más de una hora a la semana), y aquellos en una actividad desprotegida y de alta precariedad. Bajo estas tres variables, el “desempleo blue” llega a un 15,3%.
Al desempleo se le suma otro dato: la caída del poder adquisitivo en los últimos dos años en el sector público y formal. Según otro informe del IAG, entre diciembre del 23 y febrero del 26, se registró una caída real del 37,9% en los sueldos públicos, del 5,5% en el sector privado (registrándose una leve mejora durante el último trimestre) y del 39% en el caso del salario mínimo.
Por último, está la crisis de la morosidad en las familias, que alcanzó su nivel más alto en los últimos 18 años. Las personas que llegan a fin de mes usando billeteras virtuales, tarjetas o préstamos personales se enfrentan cada vez más a una realidad: la imposibilidad de pagar las deudas que tienen. Según datos del Banco Central, las familias no consiguen pagar a tiempo el 30% de la deuda que toman con billeteras virtuales y más del 11% de sus créditos con bancos tradicionales.
A este dato se le suma el motivo detrás del incremento del endeudamiento de las familias. Según un informe de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, las familias recurren al endeudamiento “porque no logran cubrir sus gastos mensuales y necesitan financiamiento incluso para consumos básicos”. El uso del crédito para sostener el consumo, explica el informe, creció en un 57% desde el inicio de la gestión Milei.
Consultado por esta situación, sin embargo, el ministro Luis Caputo aseguró que el sobreendeudamiento se explicaba porque la gente pensaba que iba a subir el dólar y no subió.
MCM/MG

El jefe de Gabinete recibió un nuevo respaldo presidencial después de otra semana marcada por revelaciones judiciales, tensiones con Patricia Bullrich y preguntas incómodas durante las conferencias de prensa. En la Casa Rosada crece la preocupación por el impacto del caso sobre el Congreso y los mercados.
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Detectan gastos corrientes de Adorni de US$20.000 por mes y surge la pista de lavado
Durante buena parte de la última semana, la Casa Rosada funcionó como un laboratorio en miniatura de las tensiones que atraviesan al gobierno de Javier Milei. En la superficie, el oficialismo intentó transmitir una imagen de normalidad y disciplina, en medio de la vuelta de las conferencias de prensa y gestos cuidadosamente calculados para reforzar la idea de que el programa sigue intacto. Por debajo, sin embargo, el caso que envuelve a Manuel Adorni continuó expandiéndose hasta convertirse en algo más que un problema judicial o patrimonial. El expediente comenzó a alterar el equilibrio interno del gabinete, abrió fisuras entre algunos de los principales socios políticos del Presidente y, lo que resultó más inquietante, empezó a filtrarse incluso en las conversaciones con empresarios e inversores extranjeros.
El episodio deja en evidencia una paradoja que se repite con frecuencia en el universo libertario. Cuanto mayor es la presión sobre uno de sus funcionarios más cercanos, más decidido parece Milei a sostenerlo. Esa lógica de blindaje tiene una dimensión política, pero también simbólica: para el Presidente, retroceder frente a un cuestionamiento externo equivale a convalidar la ofensiva de sus adversarios. El problema es que, en esta oportunidad, la controversia dejó de ser un asunto exclusivamente mediático.
La declaración judicial del contratista Matías Tabar, con detalles sobre pagos en efectivo por US$245.000 para remodelar la casa de Adorni en el country Indio Cuá, los cruces internos y las preguntas formuladas en la propia Casa Rosada terminaron convirtiendo el caso en un factor de desgaste capaz de interferir con la agenda legislativa, con la convivencia entre las distintas tribus oficialistas y con el relato económico que el Gobierno intenta ofrecer ante los mercados.
En Balcarce 50 describen las últimas semanas como una secuencia de movimientos destinados a recuperar la iniciativa y evitar que la crisis se convierta en un problema de gobernabilidad. Primero fue la conferencia de prensa que Adorni dio el lunes, concebida como una reaparición pública después de semanas de silencio. Luego llegó la foto junto a Milei antes del viaje presidencial a los Estados Unidos, durante la reunión con autoridades de la B'nai B'rith International, interpretada dentro del oficialismo como un respaldo explícito del Presidente.
El miércoles por la noche, Milei reforzó ese blindaje en una entrevista televisiva y descartó de plano una eventual salida del jefe de Gabinete. “Ni en pedo”, respondió cuando le preguntaron si evaluaba pedirle la renuncia. Y este viernes terminó de despejar cualquier especulación al volver a ratificarlo de manera enfática delante de todos sus ministros, en la primera reunión de gabinete después de más de un mes —la última había tenido lugar el 6 de abril. “A mí el desgaste político no me importa”, repite como un mantra el mandatario cada vez que tiene la oportunidad. El mensaje es inequívoco: Adorni no se mueve.
La decisión de reunir nuevamente al gabinete completo no fue casual. Durante las últimas cuatro semanas, la dinámica política del oficialismo había quedado concentrada en encuentros más reducidos de la mesa política, el ámbito en el que Karina Milei, Luis Caputo, Santiago Caputo, Patricia Bullrich y Martín Menem analizan la marcha del Gobierno, porotean votos en el Congreso y calibran el impacto político de cada crisis. En esas reuniones, el caso Adorni se convirtió en un tema recurrente: no solo por sus derivaciones judiciales, sino por el ruido que empezó a generar sobre el conjunto de la gestión y por el temor de que termine interfiriendo con las prioridades legislativas y económicas del oficialismo.
El encuentro de este viernes comenzó a las 14 y se extendió durante dos horas y media. Milei habló durante aproximadamente 30 minutos, volvió a darle un respaldo explícito a Adorni, ofreció un panorama general sobre la marcha de la administración y delineó los objetivos para lo que resta del año y para 2027. Acto seguido, se retiró para continuar con actividades en la residencia de Olivos. Según trascendió, a partir de ese momento, el jefe de Gabinete tomó el control del encuentro. Agradeció a los equipos ministeriales por el trabajo realizado para su informe de gestión presentado el 29 de abril ante la Cámara de Diputados y repasó aspectos vinculados a la reestructuración presupuestaria, los retiros voluntarios y desvinculaciones en organismos públicos.
También hubo espacio para el frente legislativo. Menem y Bullrich expusieron sobre los proyectos que el oficialismo considera prioritarios para los próximos meses, entre ellos la Ley Hojarasca, el “super RIGI” y la nueva Ley de Salud Mental. El dato no es menor: buena parte del malestar interno en torno a Adorni se vincula precisamente con la percepción de que su situación judicial está comenzando a complicar la agenda parlamentaria del Gobierno.
La titular del bloque oficialista en el Senado fue una de las voces más incisivas al respecto. En un intento además por contener a la propia base electoral libertaria, Bullrich se encargó de trasladar su preocupación al plano público al sostener que el jefe de Gabinete debía presentar “de manera inmediata” la documentación respaldatoria sobre su patrimonio y sus gastos. Hace un mes, delante del propio Milei y de Karina Milei, ya le había dicho a Adorni: “Manuel, acomodá tus papeles porque todo es un quilombo, se me traban todas las leyes en el Congreso”. De hecho, el viernes, una vez que el Presidente se retiró de la reunión de gabinete, Bullrich insistió con la cuestión. “Patricia parece la única que de verdad piensa políticamente y no quiere saber nada con perder”, señaló un habitante de los pasillos —hoy restringidos a la prensa— de Balcarce 50.
Lo cierto es que en el entorno del ministro coordinador ya tomaron una decisión que hasta hace pocos días seguía bajo análisis: el jefe de Gabinete presentará su declaración jurada patrimonial mucho antes del 31 de julio, el plazo legal previsto para ese trámite. Según pudo saber elDiarioAR, la documentación será dada a conocer en algún momento de las próximas semanas, en un movimiento orientado a desactivar parte de las sospechas y a responder a los reclamos, tanto de la oposición como de sectores del propio oficialismo.
“La intención es volver a recuperar la agenda”, apuntaron en uno de los despachos oficiales. Hay quienes creen que la jugada de Bullrich —digna de una política “profesional”— permitió también descomprimir parte de la tensión interna acumulada durante semanas. Al expresar en voz alta un malestar que varios funcionarios compartían en privado, permitió canalizar el conflicto y evitar que siguiera acumulándose de forma subterránea. “Ayudó”, fue la escueta definición de una fuente oficialista al tanto de las fricciones. Sin embargo, nada lleva a pensar que la relación entre la senadora y Karina Milei vaya a recomponerse fácilmente. La desconfianza entre ambas es vox populi y persiste. ¿Responde a una todavía latente, pero cada vez más manifiesta, disputa de poder que excede largamente el caso Adorni? Es una pregunta sin respuesta que inquieta hoy a buena parte de la tropa de La Libertad Avanza.
Otra dimensión sensible de la polémica que envuelve hoy al jefe de Gabinete quedó expuesta este viernes, pocas horas antes de la reunión que encabezó Milei. En una conferencia de prensa convocada para presentar el llamado “super RIGI”, Adorni reapareció junto a Luis Caputo y la secretaria de Seguridad, Alejandra Monteoliva. El objetivo era anunciar un nuevo esquema de incentivos para atraer inversiones de gran escala. Sin embargo, la presentación terminó dominada por preguntas sobre el denominado “riesgo Adorni”.
Caputo tuvo entonces que responder si el escándalo estaba influyendo sobre el riesgo país. “Lo de Manuel no tiene ningún impacto”, aseguró. “Un inversor se rió en Estados Unidos y nos dijo que no tiene ningún sentido este tema”, agregó, en una frase que buscó relativizar la controversia pero que, al mismo tiempo, confirmó que el caso ya se había colado en las conversaciones con empresarios.
El ministro insistió además en que “los problemas políticos y judiciales no se trasladan a la economía” y volvió a apelar al concepto de “riesgo kuka” para explicar la persistencia del riesgo país, pese a que días atrás lo había descartado públicamente. “El riesgo país no baja por el riesgo kuka, porque el mercado percibe que, aunque haya una probabilidad baja, el escenario de que eso pase es literalmente el infierno”, afirmó.
La secuencia de los últimos días condensó así el dilema que enfrenta el oficialismo. Mientras Milei y su hermana consideran que ceder equivaldría a validar una operación política contra el Gobierno, otros sectores empiezan a preguntarse cuánto desgaste adicional puede absorber la administración sin afectar la estabilidad que el programa económico necesita para sostenerse. La evidente caída en la imagen presidencial es una luz roja en el tablero. Sin embargo, la decisión está tomada: Adorni seguirá en su cargo y continuará recibiendo un respaldo explícito. Pero el interrogante ya cambió de naturaleza. La cuestión no es únicamente si el jefe de Gabinete podrá resistir judicialmente, sino cuánto tiempo más podrá el Gobierno evitar que su crisis personal termine proyectándose sobre el conjunto del experimento libertario.
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Ya se vació casi por completo el espacio cultural y educativo emblema del kirchnerismo porque se privatiza desde julio. Hubo inquietud por una supuesta red de venta particular de la infraestructura del CIAM, que en el Gobierno negaron. Sospechas sobre los posibles contratistas y sus vínculos con Karina Milei y Adorni.
Un piano de cola Yamaha GB1 a US$15.000. Consolas y sistemas de mezcla de Avid por US$35.000 la unidad, monitores de mastering Bowers & Wilkins de US$38.000 y micrófonos de referencia mundial como el Neumann U87, de entre US$3.000 y US$4.000. También preamplificadores, compresores y sistemas de audio inmersivo de gama alta. Tal detalle de equipos de un estudio de grabación de punta comenzó a circular en los últimos días por redes sociales como una venta particular con el dato llamativo: corresponden exactamente a la infraestructura que tenía el Centro de Investigación en Audio y Música de Tecnópolis (CIAM). El espacio fue desmantelado en los últimos meses por el Gobierno al ritmo de la privatización mileísta del parque cultural y educativo emblema del kirchnerismo.
Las imágenes de un supuesto Excel en el que se ofrecían al mercado de manera ilegal dichos equipos llegaron a técnicos de sonido y profesionales del ambiente musical. Una advertencia en sus redes por la ex directora del CIAM Natalia Perelman, quien fue removida en octubre de 2024 por la gestión de Javier Milei, generó un viral que llegó puertas adentro de la Secretaría de Cultura de la Nación –a cargo de Leonardo Cifelli–. En Nación no salieron a desmentir la información, hasta una consulta puntual de elDiarioAR: “Todo fue inventariado y está guardado actualmente en el Palacio Libertad”, expresó una funcionaria a este medio que rechazó de plano que los equipos estén en venta.
Este sábado a la tarde, el propio Cifelli hizo un posteo en su Instagram en el que habla de que “llega un estudio de grabación al Palacio Libertad”. No admite que se cerró el CIAM, sino que argumenta que el estudio se trata de “un recurso existente, proveniente de Tecnópolis, para integrarlo a un entorno con mayor actividad, más circulación y más oportunidades de desarrollo”. elDiarioAR intentó consultar al actual director de Tecnópolis, Mariano Cazorla, por la supuesta lista de venta de equipos, pero en su entorno explicaron que “no se mete con un fake”.
El viral reveló, sin embargo, cierta inquietud que hay detrás del cierre de Tecnópolis y el desmantelamiento del patrimonio cultural estatal allí instalado –desde el CIAM a los emblemáticos dinosaurios, o el icónico avión de Aerolíneas Argentinas–. El Gobierno tiene que dejar “pelado” antes del 30 de junio el predio de 500.000 m² y ubicado en Villa Martelli a la vera de la avenida General Paz. En julio comenzaría la privatización de una concesión por 25 años que aún está por resolverse: la licitación sigue sin definirse y hay serias sospechas sobre quién será el privado a cargo de la explotación del parque, debido a un supuesto vínculo con Karina Milei y Manuel Adorni.
“El CIAM fue uno de los cinco mejores cinco estudios del país y fue uno de los primeros a nivel mundial por tener un equipo de mezcla de sonido inmersiva a nivel público. Fue un espacio multidisciplinario y una institución de referencia como política pública para la música y el sonido”, destacó Perelman a este medio. El espacio tenía un estudio donde podían grabar 30 músicos en simultáneo y un estudio B donde se realizaban mezclas y másters.
Todo el equipo del CIAM terminó de ser embalado el martes de la semana pasada, según consignó el diario Página/12. La mudanza de todo el material fue hacia el Palacio Libertad, el ex CCK, en el Bajo porteño. Fuentes de Cultura aseguraron a elDiarioAR que “el estudio de grabación se inventarió para traspasarse y construirse en el Palacio”. La reconstrucción aún es un proyecto, pero sería en una de las salas libres que tiene el enorme edificio que supo ser de Correo. En particular sería en el llamado “sector industrial”, que es la parte nueva del Palacio y cuya infraestructura puede ser modificada –lo demás es patrimonio histórico–.
El futuro estudio de grabación ya tendría la misma lógica libertaria del PL: “Será para realizar grabaciones y contenidos propios, pero también para alquilar a privados”, planteó la fuente consultada.
Durante la gestión de Alberto Fernández, bajo el Ministerio de Cultura, el CIAM “se propuso democratizar el acceso al registro musical y la producción fonográfica para instituciones, ONGs, organismos del Estado y proyectos de alto valor musical que no podían acceder a otras formas de grabación por el oneroso valor de ese servicio”, detalló Perelman. Recibió a más de 1400 artistas entre 2021 y 2024, hubo clases especiales para escuelas, conservatorios y universidades, y se grabaron más de 10 orquestas infanto-juveniles. Una grabación del invierno 2021 del guitarrista Juan Falú y la cantora Nadia Szachniuk, que está en YouTube, permite observar las excelsas instalaciones que tenía el CIAM.
El patrimonio del CIAM es millonario. Según el viral de los equipos en venta, el equipamiento profesional de audio, grabación y postproducción estaba valuado en cerca de US$240.000, entre consolas de mezcla de alta gama, sistemas Dolby Atmos, micrófonos de estudio, monitores de mastering y un piano de cola Yamaha. Pero además había materiales de alta calidad en el espacio como el sistema de cableado o los vidrios y los paneles acústicos. Según insistieron en Cultura, “todo el material fue embalado, con precinto de seguridad y trasladado al Palacio”. “No existe esa falsa lista de venta”, apuntó la fuente consultada.
Como el CIAM que fue traslado al ex CCK, otros íconos de Tecnópolis también fueron mudados. Algunos de los dinosaurios de lo que fue Tierra de Dinos están en la sede de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, en Godoy Cruz 2320, Palermo.
Pero también los trabajadores que allí se desempeñaban, aunque podrían perder su puesto ya que los contratos vencen justamente el 30 de junio. En Cultura aseguraron que “en junio el director verá qué demanda de empleo hay para esas personas en otras áreas”. Hay, por ejemplo, diseñadores y fotógrafos que no saben qué trabajo tendrán dentro de un mes. A su vez, empleados de empresas proveedoras de servicios de Tecnópolis –como intendencia, limpieza o fumigación– podrían ser reincorporados con la nueva concesión. En ATE Cultura reclaman por la continuidad de 25 trabajadores, pero aseguraron a este medio que hay 200 personas con contrato hasta junio.
“El privado agarra un predio pelado”, planteó la fuente oficial. Pero quién será el privado que se haga cargo de Tecnópolis aún se desconoce. En la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) afirmaron a elDiarioAR que la concesión “todavía está en proceso administrativo”. Un vocero en el área explicó que recién se está con la primera apertura de sobres para ver capacidad, técnica, económica, garantías, etcétera. Luego habrá una segunda instancia con las propuestas concretas.
Hubo ocho proveedores participantes y de ahí tres ofertas confirmadas, pero dos quedaron en carrera: DirecTV –del Grupo Werthein– junto con Torneo y Competencias, por un lado, y Buenos Aires Arena SA, manejado detrás por el diario La Nación, que ya explota el Movistar Arena. Afuera quedó Perfeta Producciones SA, de Marcelo Fígoli, dueño de la productora Fenix, del Parque de la Costa y radios como Rivadavia y Rock&Pop.
El plazo para la presentación de ofertas para la concesión de Tecnópolis se cerró el 9 de febrero y tuvo un precio base de canon de $611.000.000,00. El pliego estipula entre US$400.000 y US$600.000 dólares mensuales por alquiler –cerca de 180 millones de dólares para 25 años–, con dos años y medio de gracia. El identificador del proceso en el sistema Comprar.gob.ar es 392-0006-CPU25.
La polémica detrás de la licitación es que DirecTV está asociada con Foggia Group, firma donde hasta el 1 de diciembre de 2023 fue apoderada Mara Gorini, mano derecha de Karina en la Secretaría General de la Presidencia, y quien organizó los Movistar Arena en los que estuvo Milei como orador y hasta cantante. El titular de la firma hoy es Marcelo Carlos Dionisio, pareja de Gorini. La licitación además tiene que ser confirmada por la Jefatura de Gabinete de Adorni.
MC