Código Postal 3472

Los aliados rechazan la eliminación de las PASO y piden cambios en el resto de los proyectos del oficialismo. El Gobierno se quedó sin su mayoría en el Congreso y apuesta a que el informe de Adorni sirva para dar vuelta de página. Hasta los pliegos judiciales están parados.
“Ahora no, después de lo de Adorni”. En un Congreso paralizado por culpa de la caída de la imagen de Javier Milei, el oficialismo le prende una vela al informe de gestión que brindará Manuel Adorni el miércoles. Esperan que la sesión, que contará con la presencia del presidente, cierre la etapa de empantanamiento que se apoderó del Congreso desde que estalló el Adornigate. Los aliados rechazan las leyes, retacean el quórum y piden cambios: la mayoría estival, con la que Milei logró aprobar la reforma laboral y los cambios en la Ley de Glaciares, ya no existe. Y el Gobierno espera que, tras el descargo del miércoles, pueda volver a aparecer.
Patricia Bullrich no es tan optimista. La jefa del oficialismo en el Senado ya empezó a advertir que la reforma electoral, la única prioridad del Gobierno para lo que resta de 2026, no tiene los votos para ser aprobada en el Senado. Es una novedad: desde enero que Bullrich viene presumiendo una mayoría que, con ayuda de un sector del peronismo, le permitía coquetear con los dos tercios del Senado.
El PRO y la UCR, sin embargo, empezaron a poner sus peros. No quieren una eliminación de las PASO sin una alternativa que permita dirimir las internas –ambos aliados esperan poder usarla como herramienta para negociar con Karina Milei si la imagen del Gobierno sigue cayendo– y la estrategia de incluir el proyecto de Ficha Limpa a modo de anzuelo no parece surtir efecto. La mayoría recuerda todavía cuando, hace un año, el Senado rechazó la Ficha Limpia de Silvia Lospennato por un viraje de último momento de los senadores misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut. Dos aliados del Gobierno que, pese a que Milei siempre negó, torcieron su voto de común acuerdo con el oficialismo.
Pero no solo los radicales y macristas ofrecen resistencia, también los provinciales. El tucumano Osvaldo Jaldo anunció su rechazo a la eliminación de las PASO y dejó, así, a Bullrich casi sin aliados a donde ir a buscar los votos. “El gobierno nacional está intentando hacerse un traje a medida en lo político electoral. Y en esto vamos a tener diferencias profundas”, afirmó el gobernador de Tucumán, quien, desde las elecciones de octubre, venía moviéndose como un fiel aliado del Gobierno.
La reforma electoral, que además incluye un avance en la privatización del financiamiento de los partidos políticos y campañas electorales, está trabada. No es la única iniciativa que arrastra ese mismo problema: la nueva ley de discapacidad, que disminuye la cantidad de pensiones y elimina el nomenclador que establece el valor de las prestaciones para todas las obras sociales y prepagas, no cuaja entre los aliados. Tampoco la nueva ley de financiamiento universitario. El Congreso ya sancionó dos leyes que obligan a Milei a indexar las partidas y salarios y, pese a que la Justicia lo obligó a que las cumpla, el Gobierno solo las ejecuta parcialmente.
Más sorpresivo, sin embargo, fue la resistencia de los radicales a la ley de inviolabilidad de la propiedad privada. Una iniciativa impulsada por Federico Sturzenegger que modifica varias leyes: la de Tierras, eliminando los topes para aquellos inversores extranjeros que quieran comprar tierras nacionales; la de Manejo del Fuego, derogando la prohibición de producir sobre la tierra incendiadas durante 30 años; y la de Integración Socio Urbana, eliminando la prohibición de desalojos en barrios populares.
El bloque radical, que lidera Eduardo Vischi, se reunió con Bullrich la semana pasada y le propuso varias modificaciones. El objetivo de la senadora libertaria era avanzar con la media sanción durante esta semana, pero la resistencia de los radicales y el informe de Adorni cambiaron los planes.
Hasta la agenda judicial amenaza con empantanarse. El Gobierno lleva presentados 97 pliegos para cubrir las más de 200 vacantes judiciales, entre los que se encuentran fueros federales y del interior del país, así como el de algunos jueces que están en edad de jubilarse y para los que el Ejecutivo pide su continuidad por cinco años más. El caso más resonante es el de Carlos “Coco” Mahiques, padre del ministro de Justicia y uno de los jueces que participó del viaje a Lago Escondido, pero no es el único.
En el listado está también Víctor Arturo Pesino, el juez que dejó sin efecto la medida cautelar que había suspendido la aplicación de 80 artículos de la reforma laboral. El fallo se publicó la semana pasada y, menos de 24 horas después, el Gobierno correspondió enviando su pliego para que pudiera ser juez durante cinco años más. Otra es Matilde Ballerini, la jueza de la Cámara Comercial que favoreció a Mauricio Macri en la causa de la quiebra del Correo.
Hay, además, familiares de magistrados, como Emilio Rosatti, el hijo del juez de la Corte Suprema, y Ana María Cristina Juan, esposa de Marcelo Martínez de Giorgi, el juez que está a cargo de la causa $LIBRA. Según un relevamiento realizado por un conjunto de organismos de derechos humanos –como el CELS, INECIP y ACIJ– el 70% de las propuestas son hombres y el 73% proviene de cargos en el Poder Judicial.
El jueves, el Senado retomará la agenda de audiencias. Y, si bien Bullrich cuenta con votos del peronismo y las fuerzas provinciales para acompañar los pliegos, el escándalo Adorni complejiza la posibilidad de convocar una sesión.
La oposición está preparada. El jefe de Gabinete dará, primero, un discurso de una hora sobre los lineamientos de la gestión y, luego se someterá a las preguntas de los diputados de la oposición. La gran apuesta de LLA es que, en el calor de los cuestionamientos por sus propiedades, el caso $LIBRA, los viajes al exterior o las denuncias de coimas en las ANDIS, Adorni pueda levantar e irse. Como hizo Guillermo Francos cuando habló por última vez como jefe de Gabinete frente al Senado el año pasado.
Concientes de esta estrategia, los principales bloques opositores –el peronismo, la Coalición Cívica, el pichettismo y el radicalismo de Provincias Unidas– se reunieron el lunes por la tarde para diseñar un plan de trabajo. “El objetivo es mantener la sesión todo lo que pueda y evitar darle argumentos al tipo para que se vaya”, explicó uno de los diputados que participó del zoom.
La oposición pretende llegar al recinto con los temas organizados y distribuidos. Los primeros en preguntar serán los bloques más chicos y los últimos los más grandes, por lo que la apuesta es organizarse también en la instancia de las repreguntas. El peronismo, además, insiste en incluir los temas de la agenda social: crisis en el PAMI, índice de desempleo, cierre de industrias, aumento en la morosidad y distribución de medicamentos.
Adorni, por si acaso, irá preparado. El lunes fue a la Cámara de Diputados a practicar su discurso en el recinto, cuando no había nadie. Un ensayo antes del show.
MCM/CRM

Con el Presidente y su hermana presentes, el jefe de Gabinete deberá responder las preguntas de la oposición en una sesión atravesada por las sospechas sobre su patrimonio. La Casa Rosada busca mostrar cohesión en la Cámara baja.
A casi seis meses de haber asumido como jefe de Gabinete, Manuel Adorni se prepara para dar su primer informe de gestión ante la Cámara de Diputados en un clima político atravesado por las investigaciones judiciales en su contra y por una creciente tensión con la prensa que ya se filtra en la dinámica cotidiana de la Casa Rosada. El debut, previsto para este miércoles a la 10.30, se proyecta como una escena de alto voltaje político, en la que el Gobierno buscará exhibir cohesión interna mientras administra el impacto de un caso que incomoda puertas adentro.
La señal más clara de ese respaldo será la presencia de Javier Milei en el palco central del recinto, acompañado por Karina Milei y buena parte del gabinete. La puesta en escena no es casual: en Balcarce 50 entienden que la exposición de Adorni necesita de un marco de contención política explícito, sobre todo después de varias semanas en las que el jefe de Gabinete quedó a la defensiva por la apertura de una causa por presunto enriquecimiento ilícito.
En su entorno aseguran que el discurso inicial tendrá un tono “institucional”, centrado en los logros económicos, la estabilización macro y las reformas impulsadas por la gestión. La indicación es evitar cualquier referencia a las causas judiciales y a las inconsistencias detectadas en sus declaraciones juradas. “Es un tema de la Justicia”, repiten, en línea con una estrategia que busca encapsular el conflicto y evitar que se traslade al terreno político.
La magnitud de la sesión, sin embargo, anticipa que ese objetivo no será sencillo. La oposición envió cerca de 4.800 preguntas por escrito, de las cuales Adorni ya respondió unas 2.000 en la previa y deberá completar el resto durante su exposición y el intercambio en el recinto. El volumen no es menor. Implica una jornada que podría extenderse por más de seis horas, con intervenciones escalonadas de todos los bloques y márgenes acotados para cada respuesta.
Esa hoja de ruta convive con otra hipótesis que circuló en los días previos: la posibilidad de un tono más confrontativo, con respuestas dirigidas a cuestionar a la oposición. Aunque en las últimas horas esa opción fue relativizada, en el oficialismo admiten que el clima de la sesión puede empujar a Adorni a correrse de un libreto más moderado. “Va a depender mucho de cómo arranque”, sintetizan.
La dinámica de la jornada también forma parte de la estrategia. Según trascendió, la intención de La Libertad Avanza es evitar una reunión de labor parlamentaria y dejar en manos del titular de la Cámara, Martín Menem, el control del esquema de preguntas, algo que apuntaría a ordenar el debate bajo reglas estrictas y reducir la capacidad de articulación de la oposición. El formato prevé un discurso inicial de Adorni de entre 50 minutos y una hora, seguido de tandas de preguntas que podrían extender la sesión por más de seis horas.
En ese marco, los bloques que impulsaron denuncias contra el jefe de Gabinete anticipan que insistirán con preguntas sobre su patrimonio y sus viajes. La incógnita es hasta qué punto Adorni podrá sostener la decisión de no responder sobre esos temas sin que eso afecte el desarrollo de la sesión. En particular, cuando llegue el turno de Unión por la Patria, que contará con el tramo más extenso de exposición.
Ese trasfondo de la tensión con el periodismo no es menor. En la Casa Rosada, donde los periodistas acreditados continúan sin poder ingresar a la sala de prensa tras la restricción dispuesta la semana pasada, el vínculo entre el Gobierno y los medios atraviesa uno de sus momentos más tirantes. En ese contexto, la reaparición pública de Adorni, que construyó su perfil político precisamente como vocero, adquiere una dimensión adicional. No sólo se juega su desempeño ante la oposición, sino también su capacidad para reposicionarse en un escenario donde la comunicación oficial se volvió más opaca y controlada.
Mientras tanto, la causa judicial sigue avanzando. Las medidas impulsadas por el fiscal Gerardo Pollicita, entre ellas pedidos de información sobre cajas de seguridad vinculadas a su entorno, mantienen el expediente en movimiento y suman presión. El informe de gestión, en ese sentido, aparece para Adorni como algo más que una obligación institucional. Se trata de una oportunidad para reordenar la escena política. Para la oposición, en cambio, es la primera instancia para interpelar al jefe de Gabinete cara a cara en medio de las sospechas. Entre esas dos lógicas se jugará una sesión que, más que saldar respuestas, probablemente deje nuevas preguntas abiertas.
En ese equilibrio inestable aparece además una variable clave hacia adentro del oficialismo: el rol de Karina Milei. En la Casa Rosada dan por hecho que el sostén político de Adorni no depende sólo del Presidente, sino del aval directo de su hermana, que en las últimas semanas reforzó su lugar en la mesa política y se convirtió en un factor decisivo para amortiguar el impacto del caso. Ese respaldo explica, en parte, por qué el jefe de Gabinete llega a su primera prueba en el Congreso sin señales de repliegue, pese al ruido judicial. También delimita el margen de acción de sus críticos internos: cuestionar a Adorni, hoy, implica tensionar con el vértice más fuerte del poder libertario.
PL/MC

El mandatario cerró la Cena Anual de la Fundación Libertad. Culpó a "las mentiras del kirchnerismo" y a "empresaurios, políticos y medios" por el parate de la economía durante y después del proceso electoral de 2025. "Marzo parece haber mostrado los peores números y abril empieza a mostrar signos de recuperación", aventuró. Se solidarizó con Trump tras el intento de ataque y habló de "un nuevo auge de la violencia política, especialmente de la izquierda".
Con motivo de la 9ª edición de la tradicional Cena Anual de la Fundación Libertad, uno de los principales oradores fue el presidente Javier Milei, quien agradeció la invitación y expresó su repudio por el atentado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. También cuestionó los esfuerzos de la izquierda por desestabilizar en momentos en que no están en el poder, valoró su gestión y lanzó un cumulo de críticas a las administraciones del kirchnerismo.
“La actividad se frenó en seco y dejó de crecer la economía y dejó de crecer el empleo y dejó de crecer el salario. Si la gente tiene una sensación de frustración en los últimos seis meses no es casualidad, es el efecto de haber destrozado el capital de trabajo. Hoy todo eso se está reconstituyendo, el crédito empezó a crecer nuevamente, en marzo la economía parece haber mostrado los peores números y en abril empieza a mostrar signos de recuperación, se puede ver mirando la recaudación”, analizó el mandatario los últimos meses de gestión responsabilizando a la oposición “combinada de empresaurios, políticos y medios” en los meses previos a las elecciones de 2025.
Entre quienes acompañaron al mandatario, prestos a aplaudir en cada pasaje de su discurso, estuvieron Karina Milei, Manuel Adorni, Martín Menem, Federico Sturzenegger, Josefina Roulliet, Patricia Bullrich, Guillermo Yanco, Diego Santilli, Sandra Pettovello, Alejandro Bongiovanni, Luis Caputo, Romina Diez (en una de las mesas); Alejandra Monteoliva, Mario Lugones, Horacio Marín, Juan Bautista Mahiques, José Luis Daza, Guillermo Ignacio Devitt, Santiago Bausili, Vladimir Werning, Luis Petri, Cristina Pérez, Santiago Viola, Carlos Presti (en la mesa contigua).Y Gerardo Bongiovanni, Mauricio Macri, Álvaro Vargas Llosa, Alberto Bengas Lynch (h), María Benegas Lynch, Alejandro Roemmers, Maximiliano Pullaro, Ignacio Bongiovanni, Mario Tourn, Gabriel Sánchez Zinny, Carlos Días Rosillo, Luciano Tourn (en otra de las mesas del salón).
“Gracias a la fundación Libertad por la invitación y por este premio y por este privilegio que me estuviera esperando el maestro Benegas Lynch en el escenario. Expreso mi más enérgico repudio por este nuevo intento de asesinato al presidente Donald Trump”, dijo.
“Estamos ante un nuevo auge de la violencia política, especialmente de la izquierda de todo del mundo libre que debe ser detenida en sus inicios. Hay muchos que no aceptan perder la batalla de las ideas y en la urnas y recurren a la violencia para hacer sus ideales fallidos. No tienen ningún problema en matarnos si es necesario, para ellos, los seres humanos son meros números, meras fichas en un tablero de ajedrez”, describió. “Esas personas no son compatibles con la democracia y deben ser castigadas con todo el peso de la ley”, exigió.
“Nosotros los liberales cometimos un gran error después de la caída del muro de Berlín de creer que con la mera evidencia alcanzaba. Con la sola caída era suficiente. La realidad demostró que no. Lo que hizo el Marxismo fue reconstruir y trasladar la lucha de clases a otro tipo de debates en la sociedad”, indicó el líder del Poder Ejecutivo.
Javier Milei valoró el ajuste que llevó a cabo. “Tomar deuda es inmoral, es pasarle la cuenta, a fiesta, a nuestros hijos y nietos. Es una cosa aberrante. La otra es subir impuestos: es un robo, un ataque a la propiedad. Nosotros hicimos el ajuste y eliminamos más de 24 impuestos”, lanzó.
Atacó a Cristina Kirchner en otro tramo de su alocución: “La presidiaria dio jubilaciones sin aportes”. Para el economista, dijo que el kirchnerismo “metió muchas cosas debajo de la alfombra” y por eso tuvo que devaluar. También, anticipó que su gestión pagará las deudas de gobiernos pasados. “Vamos a honrar las deudas”.
Y criticó “las mentiras del kirchnerismo”. “No saben sumar dos más dos ni con un abaco, el mejor exponente es el soviético que gobierna la provincia de Buenos Aires. Néstor Kirchner dejó mas inflación de la que recibió. Y Cristina Kirchner hizo lo mismo. Y muchísima más inflación dejó Alberto Fernández”.
Sobre la inflación, Milei dijo que hasta la elección de la Ciudad de Buenos Aires, el 18 de mayo de 2025, se estaba desplomando. Pero luego creció por, desde su punto de vista, “la política, que jugó muy fuerte”. “Fue un sabotaje ya que se combinaron empresaurios, políticos y medios, con 11 leyes en el Congreso, para voltear el equilibrio fiscal. Pudimos resistir los ataques por la solidez del programa”, dijo elevando el tono de voz.
Para el Presidente, de acuerdo al EMAE, “la economía crece a pesar de que hicimos el ajuste más importante de la historia. Lo peor ya pasó a pesar del ataque violento de la política contra el programa económico. Y la gente respaldó el programa: ganamos con el 41%”.
“Somos el mejor gobierno de la historia, le guste o no la izquierda”, disparó. Acto seguido, indicó que su gestión creó miles de puestos de empleo y que la reforma laboral formalizará a muchos de esos empleados sin formalización. “Somos los únicos que sacamos una re ley de reforma laboral, somos los únicos que generamos trabajo. Yo soy el único que no se modificó el sueldo desde que asumió, soy el Presidente que menos gana en América. El ajuste lo pagó la casta”.
Luego, aseveró: “Siempre se nos acusó cuando mostramos nuestras propuestas de que eso era un problema de la teoría, pero que en la práctica no funcionaba. Hay una frase del prócer Benegas Lynch hijo que es que ”no hay nada más práctico que tener una buena teoría. Lo que voy a mostrar es que las ideas de la libertad funcionan. ¿Por qué a los lugares a los que vamos somos tan ponderados? Eso quiere decir que las ideas de la libertad funcionan“.
En otro tramo de su exposición, habló de Javier Madanes Quintanilla y Paolo Rocca. “Nos dedicamos a nivelar la cancha, a correr al Estado, a desregular. Gracias al Coloso Federico Sturzenegger quitamos más de 15 mil regulaciones. Me pregunto ¿Por qué tengo que beneficiar a 3 corruptos ineficientes en contra de 48 millones de argentinos? ¿Es justo pagar los neumáticos 4 veces más caro? ¿o los tubos de acero?”, se preguntó en referencia a los dueños de FATE y a Techint.
Para cerrar su exposición, volvió a mencionar que la inflación va a bajar. “Vamos a derrotar la inflación, la demanda de dinero está subiendo, se está recomponiendo. Tarde o temprano vamos a derrotar a la inflación, vamos a ser el país más libre del mundo, el liberalismo va a salir adelante”.
Con información de agencias.

Entre el miércoles y el viernes se reúnen en el lujoso hotel de la Patagonia los dueños de las empresas más grandes del país. El Presidente no confirmó su presencia. La monarca de Países Bajos hablará el jueves. El dueño de Palantir, en duda.
El Foro Llao Llao de Bariloche, que reúne a los empresarios y dueños de las fortunas más grandes del país, volvió a invitar este año al presidente Javier Milei. La cumbre en el lujoso hotel patagónico será entre el miércoles y viernes de esta semana, y aún no está confirmada la presencia del mandatario. El año pasado tampoco asistió, pero sí lo hizo en 2024 y 2023.
Este año, según supo elDiarioAR, también fueron invitados la reina Máxima de Países Bajos y el empresario tecnofascista Peter Thiel, dueño de Palantir, quien se reunió con Milei la semana pasada en la Casa Rosada. Máxima Zorreguieta hablará el jueves antes los empresarios, mientras el magnate estaría ausente porque tiene un viaje previsto a Brasil.
Una fuente al tanto de la agenda del foro aseguró que el evento mantiene un fuerte hermetismo sobre su actividad. No fue invitada la prensa para cubrirlo.
El Foro Llao Llao agrupa a las grandes fortunas del país y algunos de sus herederos. Eduardo Elsztain, dueño del holding agrícola e inmobiliario Cresud-IRSA, es el anfitrión de un encuentro que desde hace diez años tiene los mismos habitués: Marcos Galperin (Mercado Libre), Martín Migoya y Guibert Englebienne (ambos de Globant), Federico Braun (supermercados La Anónima y Banco Galicia), Carlos Miguens Bemberg (Central Puerto), Agustín Otero Monsegur (citrícola San Miguel), Karina Román (Román Logística) o Cristiano Rattazzi (Gruppo Modena). Suelen ir también líderes de Endeavor, fundación que apoya la iniciativa privada y que cuenta entre sus directivos a Eduardo Bastitta (Plaza Logística), Alfredo Poli (Pluspetrol), Roberto Souviron (del fondo Win Win Ventures), Nicolás Sánchez (Grupo Prima), Federico Lauría (Dale Play), Nicolás Szekasy (fondo Kaszek), Alejandro Larosa (Agrofy), Luciano Nicora (Pampa Start), Franco Mignacco (Minera Exar), Nelson Duboscq (Digital House) y Sofía Pescarmona (Bodega Lagarde y la aseguradora Mercantil Andina).
La lista de invitados y la agenda del encuentro suele mantenerse en secreto, así como las exposiciones de los mismos. Según consignó el sitio Infobae, este año no habría políticos invitados, más allá de Milei, sino que será un evento enfocado en los emprendedores, con paneles sobre IA y el potencial petrolero en el país a partir de Vaca Muerta.
En 2024 Milei habló ante los empresario y sostuvo que aquellos que fugan capitales de la Argentina son “héroes”. En su discurso, a puerta cerrada y en tono polémico, el mandatario destacó a quienes “lograron escapar de las garras del Estado” en medio del control de capitales que rige en el país. “Si compran dólares en negro, mejor”, lanzó durante el evento que se realiza anualmente en el hotel de Bariloche.
Milei interpeló directamente a los hombres de negocios más importantes de la Argentina al exigirles “que se la jueguen para abrir las aguas y que Argentina sea libre”. “Muchachos, en algún momento van a tener que poner las pelotas e invertir”, les espetó a todos los presentes. Y sentenció: “Los que tienen el poder de transformar el país son ustedes, no los políticos”.
En esa ocasión el Presidente también hizo referencia a la situación económica previa a su asunción, con fuertes cuestionamientos a la administración de Alberto Fernández, y aseguró que en su llegada a la Rosada “no había margen para el gradualismo”.
“Los que tienen el poder de sacar a la Argentina adelante, cambiando el futuro y creando riqueza son los empresarios, los emprendedores, no un político”, insistió Milei, en un guiño directo a su auditorio. Y concluyó: “Estamos generando las condiciones para que Argentina vuelva a crecer, del resto se van a encargar ustedes”.
Sin confirmar su presencia en el Llao Llao, Milei tiene en su agenda de esta semana actividades políticas y de propaganda libertaria. Este martes 28 encabezará una disertación en el ex CCK, a las 18, titulada “Keynes y la Teoría General”, junto al economista Juan Carlos de Pablo y al diputado nacional por La Libertad Avanza (LLA) Adrián Ravier. El miércoles acompañará a Manuel Adorni en la presentación del informe de gestión y el jueves 30 mantendría reuniones en la Quinta de Olivos. Podría ir al hotel de Bariloche el viernes, al cierre del foro, durante el feriado del 1 de mayo.
MC

La central sindical presentó un escrito ante la Cámara del Trabajo para apartar a los camaristas Víctor Pesino y María Dora González de la Sala VIII, que votaron a favor de suspender la cautelar que frenaba la ley 27.802. La Casa Rosada incluyó el pliego de Pesino para extender su cargo como juez.
La Confederación General del Trabajo (CGT) presentó este lunes un escrito ante la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo en el que recusa con expresión de causa a los dos integrantes de la Sala VIII que el 23 de abril habilitaron la reforma laboral, luego de que fuera suspendida por una medida cautelar de primera instancia. La central obrera plantea además la nulidad absoluta de esa resolución.
La medida de la CGT va contra los camaristas Víctor Arturo Pesino y María Dora González. El viernes pasado en el Boletín Oficial el Ministerio de Justicia publicó la propuesta formal de mantener a Pesino en su cargo más allá de los 75 años, edad a la que la Constitución Nacional establece que los magistrados deben jubilarse salvo que cuenten con el aval del Presidente y del Senado.
El conflicto se originó el 7 de abril, cuando el juez de primera instancia Raúl Ojeda hizo lugar a la medida cautelar solicitada por la CGT y concedió el recurso de apelación del Estado con efecto devolutivo —es decir, sin suspender la cautelar mientras se resolvía la apelación. El 23 de abril, la Sala VIII modificó esa resolución y le otorgó efecto suspensivo al recurso, lo que permitió que la ley 27.802 de reforma laboral volviera a tener vigencia plena. Un día después el nombre de Pesino apareció en el BO.
Según la CGT, la reforma laboral provoca modificaciones regresivas en materia de indemnizaciones, restricciones al ejercicio del derecho de huelga, limitaciones a la representación colectiva, afectaciones a la negociación colectiva y cambios en la definición de servicios esenciales. El Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para financiar las privatizaciones, corazón de la reforma de Javier Milei, había sido suspendido en el primer amparo que pidió la CGT.
El punto más sensible del escrito firmado por el abogado Pablo Arnaldo Topet, en representación de la CGT, apunta directamente a Pesino. La CGT lo recusa en los términos del artículo 17, inciso 8, del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, que contempla la recusación cuando un juez ha recibido “beneficios de importancia” de alguna de las partes. La central sostiene que la publicación en el Boletín Oficial —que formalizó el inicio del trámite para que el magistrado continúe en funciones— configura exactamente ese supuesto.
“El señor Pesino podía ser beneficiado por el Poder Ejecutivo y el Estado Nacional podría ser beneficiado por la actividad del recusado”, señala la presentación. El escrito agrega que la situación fue reflejada de manera inmediata por distintos medios: Perfil tituló “El Gobierno impulsa que uno de los jueces que falló a favor de la reforma laboral siga en su cargo después de los 75 años”; La Nación publicó “El Gobierno busca extender la magistratura del juez que falló a favor de la reforma laboral”; y Diario Popular habló directamente de un “premio”.
La CGT también señala que la aceleración del trámite de Pesino contrasta con la situación del juez federal Martín Irurzun, quien habría solicitado lo mismo pero cuyo pliego todavía no fue enviado al Congreso. Además, subraya que el impulso del Ejecutivo contradice el “Acuerdo de Transferencia de la Función Judicial en Materia Laboral”, firmado entre el Estado Nacional y el Gobierno porteño el 9 de febrero de 2026, que establecía no promover nuevas designaciones de magistrados laborales durante el período de transición.
El segundo planteo de recusación alcanza tanto a Pesino como a González, también por la causal del inciso 7 del mismo artículo: haber emitido opinión sobre el fondo del asunto antes de que la causa estuviera en condiciones de ser resuelta.
La CGT critica que los jueces hayan descartado —sin fundamentación suficiente— la excepción prevista en el artículo 2, inciso 2, de la ley 26.854 de medidas cautelares contra el Estado, que exime del efecto suspensivo cuando están en juego sectores socialmente vulnerables, la vida digna en los términos de la Convención Americana de Derechos Humanos, o derechos de naturaleza alimentaria. En el escrito se afirma que la propia Sala VIII había sostenido el criterio contrario en causas anteriores, citando dos fallos de 2017 y 2018 en los que el mismo tribunal consideró que los derechos laborales tienen naturaleza alimentaria.
“La desazón que provoca que jueces con especial versación laboral consideren —aunque sea prima facie— que no son socialmente vulnerables quienes trabajan en relación de dependencia es desconocer la ley de medidas cautelares contra el Estado que dicen aplicar”, sostiene la presentación.
Un tercer eje del planteo es la nulidad absoluta de la resolución del 23 de abril por falta de jurisdicción. La CGT argumenta que, por el principio de prevención, la causa debía ser resuelta por la Sala I y no por la Sala VIII. Según el escrito, la Sala I había intervenido en el expediente 10.000/2026 caratulado “Asociación Agentes de Propaganda Médica de la República Argentina y otros c/ Estado Nacional” —que tramitaba por ante el Juzgado Nacional del Trabajo Nº 63 y al que se acumularon por conexidad las demás causas que impugnan la ley 27.802, incluyendo la de la CGT—, lo que le otorgaba prevención sobre todas las incidencias recursivas ulteriores.
La CGT sostiene que la Sala VIII actuó “con premura”, sin dar traslado de la queja a su parte y antes de que se consintiera su intervención, lo que impidió a la central plantear la inhibitoria a tiempo. “Si la Sala VIII hubiera respetado los pasos procesales para consentir su actuación, esta parte hubiera tenido oportunidad de advertirle que carecía de competencia”, señala el escrito.
Por esta razón, la CGT solicita que la causa sea remitida a la Sala I para que resuelva tanto la nulidad como el fondo del recurso.
La presentación reitera el planteo del caso federal para habilitar el recurso extraordinario ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, e incluye la reserva de acudir a la OIT, a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.